Etiopía y Eritrea rompen relaciones y crece el temor a una nueva guerra en el Cuerno de África
Tropas eritreas fueron vistas dentro del norte de Etiopía y Addis Abeba lanzó ataques con drones, mientras ambos países se acusan mutuamente de provocar el conflicto en la región de Tigray.

La tensión entre Etiopía y Eritrea escaló drásticamente en los últimos días luego de que ambos países rompieran relaciones diplomáticas y se acusaran mutuamente de provocar un conflicto armado en el norte etíope. Según testigos y fuentes de seguridad citadas por medios internacionales, tropas eritreas fueron vistas ingresando a la localidad de Zalambessa y avanzando hacia la ruta que conecta las ciudades de Adigrat e Idaga Hamus, dentro de la región de Tigray.
El gobierno etíope respondió con ataques de drones contra las fuerzas eritreas desplegadas en esa zona y presentó su caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, donde sostuvo que actúa en legítima defensa. El canciller de Etiopía calificó la conducta de Eritrea como "un acto flagrante de agresión que habilita el derecho inherente de Etiopía a la autodefensa". Eritrea, por su parte, no negó el ingreso de sus tropas al territorio etíope pero acusó a Addis Abeba de haber atacado primero posiciones dentro de su propio territorio.
El trasfondo inmediato de la crisis es la ofensiva que las fuerzas federales etíopes lanzaron contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), que terminó esta semana con la retoma de Mekelle, la capital regional, luego de que los rebeldes anunciaran su repliegue de la ciudad. Según estimaciones de funcionarios etíopes citadas por agencias internacionales, entre 5.000 y 8.000 soldados eritreos estarían apoyando a milicias aliadas dentro de Tigray, aunque ninguna de las dos partes permitió una verificación independiente de esas cifras.
Addis Abeba fue más allá y denunció que, además de Eritrea, también Egipto y Sudán brindan respaldo a la alianza armada que combate al gobierno central, algo que los tres países niegan. El conflicto reabre heridas de la guerra de Tigray de 2020-2022, que dejó cientos de miles de muertos y desplazados, y en la que Eritrea ya había participado como aliado militar del gobierno etíope contra el FPLT.
Estados Unidos advirtió que el Cuerno de África "no puede sostener otro conflicto militar y otra crisis humanitaria", en referencia a una región que ya enfrenta la guerra en Sudán y disputas por el reparto de las aguas del Nilo. Organismos humanitarios temen que la escalada entre Addis Abeba y Asmara derive en un enfrentamiento directo entre ambos ejércitos, algo que no ocurría desde la guerra fronteriza de 1998-2000 entre los dos países.
Con información de medios internacionales.
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